25 junio 2018

Maduro, más cerca de La Haya

Hermann Tertsch
ABC


Nicolás Maduro, Diosdado Cabello, Tarek El Aissami y otros cabecillas de las bandas criminales que componen la cúpula del régimen socialista bolivariano de Venezuela están desde ayer un poco más cerca de un banquillo de la Corte Penal Internacional de La Haya (CPI).

La cúpula de la dictadura fue acusada en Ginebra de graves crímenes por el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad al Hussein. Este pidió a la CPI que «se implique» en la investigación de gravísimos casos de violencia de las fuerzas de seguridad del Estado que se cometen con «impunidad generalizada» contra la población. 

El informe relata diversas prácticas criminales habituales por parte de policía, grupos parapoliciales y militares y documenta ejecuciones sumarias, asesinato de reclusos, torturas y tratos crueles e inhumanos, detenciones arbitrarias y prácticas para aterrorizar a la población civil.

Lentamente se acumulan los cargos por los que es de esperar que algún día habrán de responder Maduro y sus cómplices por haber sojuzgado, destruido y saqueado Venezuela en una labor de devastación prácticamente sin parangón en la historia. 

Estas denuncias son también un mensaje a unas Fuerzas Armadas cómplices, algunos de cuyos mandos podrían evitar compartir la suerte de Maduro si colaboran para acabar con la pesadilla del socialismo chavista. Ni el régimen cubano fue tan devastador en tan poco tiempo. 

En tres lustros ha llevado al país más rico de Iberoamérica, con las mayores reservas de petróleo del mundo, a niveles de miseria de Haití. Para ello ha contado con una especial colaboración de políticos comunistas españoles. 

Es de desear que cuando caiga el régimen y Maduro y sus sicarios se sienten en el banquillo en La Haya les acompañen sus cómplices españoles que, a cambio de paquetes de dólares, ayudaron a sembrar terror, hambre y muerte en aquel querido país hermano.